viernes, 29 de enero de 2010

Precios distorsionados?


O se equivocaron al marcar los precios o hay una oferta encubierta medio rara.

viernes, 22 de enero de 2010

El Fondo del Bicentenario

Hola de nuevo a todos. Vuelvo a postear luego de un letargo producido por las obligaciones laborales y mis merecidas vacaciones. El tema con el que me parece apropiado comenzar es la creación del Fondo del Bicentenario.

En resumidas palabras, el financiamiento con reservas no es una de mis alternativas preferidas pero tampoco me opongo a ella. O sea, preferiría que el Tesoro Nacional financiara sus obligaciones con recursos tributarios o emisiones de deuda en mercados voluntarios. Sin embargo, no me opongo a la medida porque utilizar 6 mil millones de las reservas para afrontar pagos de deuda no representa un gran problema para la estabilidad monetaria y financiera del país.

Como bien aclaró El del 0.33% en Finanzas Publicas, no estamos en un régimen de caja de conversión y no hay obligación de respaldar la base monetaria con reservas pero tampoco hay que cumplir con alguna regla en relación a la misma per se, sino que el criterio utilizado para determinar el valor optimo de las reservas depende de los objetivos y circunstancias a las que se enfrenta el Banco Central. Algunos como Olivera, ya desde hace unos años planteaban que el nivel de reservas era más del necesario y algunos usos alternativos para tal excedente. Yo hubiera preferido uno de los que el nombró hace poco: la recompra de bonos públicos en momentos en que cotizaban con amplios descuentos.

Por otro lado, no es la primera vez que se recurre a esta alternativa (pago al FMI) y tampoco era algo que yo mismo descartara en años anteriores como último recurso para cumplir con los vencimientos de deuda pública. Allá por 2008 hacíamos referencia al aumento en los límites a la obtención de redescuentos del Banco Central al Tesoro así como el establecimiento de líneas de crédito con el Banco Nación, e inclusive, como le respondía a un comentarista en su momento, "Y si no los tiene saca una nueva ley y listo, si aprobó la reforma a las AFJPs que le cuesta volver a modificar la carta orgánica del central o darle una nota intransferible como la vez que le pagó al FMI?.

Más allá del error inicial de la Presidenta en saltearse los pasos legales para la remoción de Martin Redrado y los riesgos que existen (aunque no soy un experto legal para evaluarlos) en cuanto a la posibilidad de eventuales embargos, el punto que me interesa plantear es el enfoque intertemporal. Con ello me refiero a si eventualmente el gobierno hará uso de esta alternativa nuevamente.

La discusión de fondo no es sobre el uso de reservas y su nivel óptimo, sino del frente fiscal. Es la caída en el ahorro público y las dificultades de acceso a los mercados de capitales el verdadero problema. Las necesidades de financiamiento no son demasiado grandes pero las circunstancias hacen que cada vez que surgen problemas se recurra a buscar en fuente alternativas ante la incapacidad de emitir deuda a tasas relativamente bajas. En referencia a un paper de Sargent y Wallace (“Some unpleasant monetarist arithmetic”), al no existir un mercado de bonos o alcanzarse un cierto “tope” en la utilización del mismo la división entre las políticas monetarias y fiscales ya no existe, más aún cuando la primera está subordinada a las decisiones de gasto de la segunda (como pareciera ocurrir en nuestro caso).

El gobierno debería buscar una alternativa de financiamiento convencional como la recaudación tributaria o la emisión de deuda pública en los mercados voluntarios. Repetir la experiencia del Fondo del Bicentenario en 2011 me genera temor porque, a pesar de que se espera que la entidad monetaria pueda recuperar las divisas a lo largo de este año, afectaría sus balances y podría sumar una mayor emisión monetaria y niveles de inflación cuando los mismos son persistentemente altos.

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