Post por invitación
Que un Roca compra cada vez menos es una obviedad a esta altura. Entre los problemas que genera la inflación los hay grandes y pequeños. Entre estos últimos, uno que produce molestias es el hecho de tener que recorrer 3 o 4 cajeros hasta encontrar plata un domingo o, directamente, no encontrar a partir del segundo día de un fin de semana largo (a pesar que desde algún tiempo parece que en esas fechas se cargan muchos más billetes “grandes” en los cajeros).
Claramente si esta “molestia” todavía no llega a ocupar el espacio en los medios que supo llenar (la nota fácil consistente en una camarita en la cola del bondi en retiro) la falta de monedas, es porque la mayor bancarización de aquellos que pueden quemar digamos un par de decenas de violetas en un finde sustituye bastante bien al efectivo. Las monedas en cambio son proporcionalmente más demandadas en estratos sociales menos bancarizados y no tiene sustitutos (hasta que lleguen las tarjetas electrónicas o algo parecido).
Además de molestias varias por el lado de la demanda, trabajar con billetes de baja denominación en relación con el nivel general de precios también tiene costos operativos para los bancos (el BCRA incluido) que sería interesante conocer/calcular. Todo lo demás constante, si se duplica la denominación de todos los billetes que se cargan en un cajero podríamos reducir a la mitad la cantidad de recargas.
La acción de política obvia cuando la inflación torna insostenible este problema es aumentar la denominación de los billetes. El costo que cuesta asumir (y a este gobierno más que a nadie) es el reconocimiento implícito de la inflación.
Así que la cuestión entonces sería tener en claro si efectivamente el billete de 100 pesos está quedando “demasiado” chico o si aguantamos con el violeta hasta 2011. Para hacer la comparación podemos mirar la propia historia o lo que pasa en otros países. En Argentina en particular con su historia de alta inflación los billetes de máxima denominación deben haber tenido (no hice los cálculos) una muy alta varianza en términos de poder de compra. Así que miremos mejor que pasa un poco en el mundo. En la Tabla más abajo se pueden ver los billetes de máxima denominación en varios países y su equivalente en Dólares Norteamericanos:
Aclarando que la fuente es wiki y que puede haber algún error en cuanto a la denominación máxima (el caso Canadá me resulta raro por ejemplo), está claro que la gran mayoría de los billetes más grandes de otros países de la región y el mundo representan más (en dólares que el modesto peso argentino).
Obviamente tomar al dólar como punto de referencia es arbitrario y esto no nos dice directamente nada sobre el poder de compra en moneda local de los billetes que de última es lo que importa. Gracias a Balassa-Samuelson sabemos que habría que corregir por el hecho que los países más pobres tienen precios de los no transables inferiores y que por lo tanto tal vez que con un billete equivalente a 20 dólares en China o India sea más que suficiente o adecuado para el caso.
Si entonces regresamos el log del billete de mayor denominación en dólares (y) en el log del pib per cápita PPP del país (x), tenemos:
Así que si quisiéramos ajustarnos para estar más o menos donde nos correspondería según esta relación (auque el grafico te dice que tampoco la cosa es tan terrible dado que no somos los únicos que estamos lejos de la recta del lado de abajo, pero de acá a un par de añitos y burbuja cambiaria mediante hablamos) tendríamos dos opciones: i) bajar nuestro PIB por habitante PPP a menos de la mitad del actual (opción no preferida) o ii) generar un billete que represente el equivalente a 68 dólares más o menos (opción preferida).
Claramente tampoco la cosa necesita ser exacta, pero un billetón de 200 te acercaría muy bien a este valor “de equilibrio” (51 dólares). Aprovechando la ya tan trillada excusa del bicentenario y su respectivo “Billete Homenaje” el Central debería estar calentando la Rotaprint.
5 comentarios:
Gilberto, bienvenido al blog y gracias por el post!
Hace poco andaba pensando en el tema de los billetes. No solo genera costos a los consumidores sino a los bancos y a la banca central. Aunque el problema no solo pasa por los billetes de mayor denominación sino también con la composición del circulante. Unas semanas atrás La Nación publicaba notas en donde se hacia evidencia de los problemas que generaba la falta de billetes de baja denominación. O sea, las autoridades parecen haberse dado cuenta del problema y emitieron mas billetes de gran denominación pero no del resto!
En fin, es un plan maquiavelico para incentivar un mayor uso del dinero bancario, jeje.
Tincho
Es un punto interesante lo del plan maquiavelico para el dinero bancario. Pero me parece que es ponderar demasiado la capacidad del gobierno. Yo más bien tiendo a pensar que ni siquiera son eficientes para recaudar el impuesto inflacionario!
Tincho:
Te hago un par de preguntas que me surgen de tu muy buena exposición. La primera es que incentivos al atesoramiento de los particulares pensás que puede tener emitir un billete de denominación mayor (un 200 o 500, que se tienda a guardar en el colchon). La segunda, no crees que un reconocimiento tan explícito de que el dinero a perdido su valor puede generar mayor inflación?? No estoy ni favor ni en contra de la medida, son interrogantes que me surgen de la ignorancia en estos temas. Muchas gracias! Saludos!
Guillermo, la exposición no es mía sino de Gilberto pero me tomo el atrevimiento de responderte.
El atesoramiento, pensando en la ley de Gresham (el dinero malo desplaza al bueno), va a depender si el billete de 200 se percibe que vale mas que otros que representen la misma suma. Fijate el caso de las monedas, un billete de dos pesos vale menos que dos monedas de un peso para una persona que usa mucho los colectivos porque le permite hace mas transacciones, de ahí el atesoramiento de monedas. En el caso el billete de 200 se me hace raro pensar en eso, ese billete estaría pensado para evitar andar con la billetera cargada y que un cajero pueda tener un monto mayor en su caja y por ende sea recargado menos veces y se agote mas tarde.
En fin, atesora un billete de alta denominación lo veo mas como una cuestión de ahorro y en un marco inflacionario ahorrar en billetes es muy poco atractivo.
Con referencia a la inflación. Te diría que depende pero yo me inclinaría mas por no. Si los que piensan "uh, sacaron un billete de 200 entonces ahora se les es mas fácil emitir y se van a aprovechar" superan a los que dicen "bueno, van a facilitar la operatoria pero van a cobrar el mismo impuesto inflacionario que antes", entonces si. Yo creería que no, emitir un billete mas grande viene por temas de inflación pasada y permite ser mas eficiente en la operatoria diaria y en recaudar el impuesto inflacionario (como bien dice Gilberto).
Saludos.
Che, el ejercicio está bien, pero no me cierra del todo. Demasiado rebuscado tomar el PBI para capturar precios de no transables.
Tal vez al cross section le tendrían que agregar los mismos datos para el 2005, o tal vez estaría bueno agregarle el time-series de Argentina: 100 pesos de hoy son 50 pesos de 2003, por ejemplo.
Igual lindo post.
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