viernes, 27 de febrero de 2009

Por qué cuidar el superávit fiscal

Como todos se han dado cuenta (no mirando las cifras del INDEC) el nivel de actividad económica esta en franco deterioro. Esto genera un impacto sobre las cuentas publicas ya que los ingresos crecen en base a la inflación y al aumento en la actividad económica fundamentalmente.

Ya sea por la moderación en el ritmo inflacionario, la desaceleración/contracción en el nivel de actividad, caídas en el precio de los commodities, mala campaña agrícola, etc etc; la recaudación esta sintiendo el peso de todo esto. Tengan en cuenta que todo esto recién arranca y la posibilidad (subjetiva) de que todo se revierta es muy baja.

El resultado del deterioro en el crecimiento de los ingresos, que podrían haber corrido peor suerte sin la eliminación de las AFJPs, fue una merma en el ahorro fiscal o superávit primario. El ritmo de crecimiento en el gasto publico se redujo pero no lo suficiente y el crecimiento en el ahorro publico se deteriora (crecimiento nominal...)





A todo esto se suma el hecho de que los vencimientos de deuda vienen pesados y no hay un buen acceso a los mercados de capitales para poder diferir los pagos por unos años. Por lo tanto si el ahorro primario cae y no hay un buen acceso a prestamos estamos en problemas porque el país puede caer en default. Además, dejo de lado el tema de la transferencia externa (léase conseguir dólares) para los vencimientos en divisas.

En fin, que puede pasar si descuidamos el ahorro fiscal?

1) Aumentamos las deudas si es que nos prestan (mas que nada golpear las puertas del FMI)

2) Recurrimos a la emisión monetaria o el uso de reservas para financiar los baches.

Este ultimo punto es el que puede traer problemas. Tanto si se recurre a la emisión de pesos como al uso de las reservas (sin poner todos los pesos necesarios) se corren ciertos riesgos.

Por un lado la mayor oferta de pesos en un contexto en el que no crece mucho la demanda de dinero se puede volcar a bienes nacionales, importados o dólares. En este ultimo me genera temor porque el mercado de cambios opera con controles tanto a la compra de billetes físicos como las operatorias financieras y con la gran fuga de capitales de por medio se puede poner mucha presión sobre las reservas o el tipo de cambio. Otro tema peor es si se va a precios. Lo mismo si se usan reservas directamente y esta alternativa es la mas probable ante los importantes vencimientos en dólares.

Bajo un tipo de cambio fijo esta situación se asemejaría mucho a los tiempos previos al estallido de la convertibilidad en la que el auxilio a los bancos (y el déficit publico) hacia peligrar la paridad cambiaria. Actualmente eso no existe, pero el celo de las autoridades por controlar y dejar depreciar lenta y gradualmente el tipo de cambio puede funcionar como una inconsistencia que genere problemas o como los economistas decimos una crisis de primera generación.

En uno de estos modelos la idea es simple si monetizás el déficit, las reservas caen hasta el punto en el que ya no alcanzan y se termina abandonando el tipo de cambio fijo. Con tipo de cambio flexible el modelo no se cumple en forma estricta pero monetizar los déficit o usar las reservas representa cierta presión sobre el tipo de cambio. Como bien lo mostraron Sargent y Wallace, la política fiscal extremadamente deficitaria termina afectando a la monetaria cuando el endeudamiento alcanza su tope.

Todo lo expuesto se aplica en el mediano plazo y depende de como evolucione ciertos factores. Pero el mensaje es claro: CUIDEN EL AHORRO PUBLICO

 

Fuentes: MECON, artículo periodístico y AFIP

PD: No puse datos de gastos porque hay algo en las series del MECON que no me cierra.

PD2: Claro que hay que se debería hacer política anticíclica, pero sin ahorro previo o financiamiento no hay chances.

jueves, 19 de febrero de 2009

El mito de la Industrialización tardía

Hay evidencia contundente de que los actuales patrones de comercio no reflejan el esquema pro eficiencia del modelo de H.O según el cual para estar sobre la frontera de posibilidades de producción (pleno empleo) el país debía concentrarse en la exportación de aquellos bienes que son intensivos en el factor relativamente abundante. Eso implicaba un uso eficiente de los recursos ya que se estaban explotando las ventajas comparativas, vendiendo un bien aun precio mayor al de autarquía y comprando bienes que son relativamente más caros de producir internamente.
Un país que intente concentrar sus exportaciones en productos capital intensivos sin ser relativamente abundante en capital, según el model de H.O, esta asignando mal la utilización de sus recursos

Así se espera que los países pobres, que son relativamente abundante en factor trabajo (y escasos en capital) exporten bienes intensivos en mano de obra, como es el caso de los productos primarios con escaso valor agregado. A medida que el país se especializa, se comienzan a dar ganancias de productividad que expanden la frontera de posibilidades de producción, lo cual quiere decir que con igual cantidad de recursos se puede producir más. A este fenómeno se lo llama crecimiento. Un país que tiene capacidad ociosa e intenta aumentar el nivel de producción (de la industria por ej) no esta creciendo, sino que solo se está manteniendo, impidiendo que el capital se siga depreciando por la obsolencia y por lo tanto que su frontera se comprima junto con la cantidad de bienes que la economía produce. El pbi per cápita puede crecer, digamos por mayor valor agregado, pero dada la capacidad ociosa se tratará siempre de menores ingresos corrientes que los alcanzados en años anteriores. Por esta razón, y haciendo uso de la teoría del ingreso permanente el ahorro no aumentará.

El crecimiento genuino expande la capacidad instalada (pbi potencial) y permite a través de un aumento en el pbi per cápita y con un sendero de consumo estable, que la economía incremente su ahorro y consecuentemente la inversión -si suponemos perfecta movilidad de capitales y un nivel de credibilidad en materia de protección de derechos de propiedad y cumplimientos de contratos aceptable.
Así, se desenvuelve un proceso en el cual se va acumulando capital, a tasas probablemente más altas que la tasa de crecimiento de la población. El resultado es que al ir creciendo, el país pobre se fue transformando en capital intensivo.
La consecuencia para su patrón de comercio, obviamente es que ahora va a poder producir bienes con mayor valor agregado. El beneficio de esto no es que aumenta el nivel de empleo (porque ya estábamos en pleno empleo), sino que ahora se pueden consumir mas bienes sofisticados (con la utilidad que eso puede representar para cada uno) a menores precios, ya que la importación anterior de los mismos incluía costos de transporte, y además, se pasan a vender productos diferenciados que no son tan volátiles en materia de precios como la producción de comodities original.

¿Se esperaban más ganancias de la industrialización de un país? ¿Se espera mayor nivel de empleo cuando a la hora de elegir se decide por un modelo de tipo de cambio depreciado que favorece a la industria?
Déjenme darles un contra ejemplo. Nueva Zelanda es un país con dotaciones factoriales relativas similares a la de la Argentina, es un país que se concentra en la exportación de productos básicamente primarios: kiwi, carnes, lácteos y lana. La tasa de desocupación en el 2008 fue del 3,5%, y tiene un PBI per cápita que en dólares es casi el doble del de la Argentina. (26 mil contra 14 mil).

Conclusión: la transición hacia una economía industrializada implica la posibilidad de consumir bienes capital intensivos a menor precio (suponiendo que nuestra productividad iguale a la de los países desarrollados) por el menor costo de transporte, y, además, la economía posiblemente se vuelva menos volátil, no hay mucho mas que eso del lado de beneficios. Al que le queden dudas que vuelva a mirar la tasa de desempleo y PBI per cápita de New Zelanda, siendo un país agroexportador.
Del lado de los costos hay que tener cuenta que:
Éste proceso es path dependant, es decir, que las actuales generaciones dependen de las infraestructura y habilidades desarolladas por las anteriores; que requiere inversión de recursos públicos debido a las fallas de coordinación que impiden que nazca espontáneamente una industria (big push) y que mas importante aún, la carrera internacional por ganar productividad en la producción de estos bienes empezó hace tiempo, lo que quiere decir que volverse competitivos es extremadamente difícil.
La opción que queda, si de todas formas se insiste en industrializar mientras seguimos siendo relativamente escasos en capital, es que los consumidores subsidien al sector, por ejemplo pagando en promedio un 40% más por un auto.

Aclaración: lo expuesto se aplica a una situación en la cual se está por decidir que modelo de país seguir., por ej. en el 2002 se decidió seguir el modelo productivo.

martes, 17 de febrero de 2009

Incentivos y seguridad privada

Y he aquí mi primer post en el blog. Espero que los nervios no me hayan traicionado, pido disculpas si no se entiende mucho. Escribir sobre micro sin lápiz y papel al lado no me resulta fácil, evidentemente la macro es más post-friendly. Pero bueno, acá vamos.

Me acuerdo que hace ya bastante, cursé Finanzas Públicas con un profesor que se quejaba con insistencia de pagar tres veces por la educación de uno de sus hijos -impuestos, cuota de colegio privado y maestra particular. Algo parecido pasa con la salud, y de un tiempo a esta parte con la provisión de seguridad privada, que a raíz de la ola de delitos acontecida en el último mes en los barrios cerrados, volvió a estar en boca de la opinión pública en general, y en particular de ese periodista llamado Guillermo Andino. Éste se preguntaba –no tan ingenuamente- cómo podían los vecinos pagarle a alguien n pesos para que los cuiden, si por n+1 pesos puede “entregarlos”. A simple vista, el razonamiento es simple y contundente. Lo fatal es que si eso fuese cierto, entonces no habría mucho margen o lugar para la existencia de “seguridad privada”, o en todo caso su funcionamiento sería caótico.

Como quedarme con una sola opinión no me gusta (menos con la de Andino), quise ver qué pensaba el resto de los mortales. Lo cierto es que encontré pocas páginas escritas sobre el “mercado de la seguridad privada” o que tengan que ver con la teoría económica, más precisamente con la “organización industrial” del mismo. En efecto, la escasez de bibliografía puede atribuirse a que es un sector muy joven, al menos en Latinoamérica, tal cual señala Frigo (2003)*. Este mismo autor parece dar el puntapié inicial, dándonos alguna idea de todo aquello que se engloba dentro de la categoría de seguridad privada, e identificando claramente cuatro segmentos de mayor importancia: a saber, la vigilancia física, la seguridad electrónica, el transporte de valores y las alarmas residenciales.

Del mismo trabajo también se desprenden otras características que hacen a la estructura del mercado, como por ejemplo la rápida concentración que se evidencia en Latinoamérica y en el resto del mundo. Puede pensarse en principio, en la existencia de costos fijos o hundidos. Y al tratarse de servicios complejos también podemos conjeturar que las firmas compiten en otras dimensiones alternativas al precio, como por ejemplo la calidad, variedad de servicios, etc. Otros factores como la reputación y credibilidad también son compatibles con la concentración.

Está claro que en un mercado como este el manejo de información es una característica crítica, que no debe descuidarse en absoluto dada la naturaleza de los servicios que engloban a la seguridad privada. Esto es, en estos mercados se dan transacciones entre partes en los cuales se produce información específica que es valiosa para terceros (piénsese en números de cuentas bancarias, fechas y direcciones de entregas de bienes, o como en el caso de la vigilancia de los countries fechas y horarios en los que “no hay nadie en casa, vacaciones, etc.”).

Para ejemplificar su importancia, supongamos que el administrador de un barrio cerrado desea contratar servicios de vigilancia a una empresa. Independientemente de la estructura de mercado existente, una vez que se decide por contratar, esa empresa incumbente produce y tiene acceso a información “privada” que tiene un cierto valor para terceros y que por caso podría servir para “cometer un delito”. La legislación vigente y el esquema jurídico en general pueden limitar los cursos de acción de la empresa de seguridad a priori, pero evidentemente hay costos de transacción (costos de hacer cumplir lo que se pueda poner en el contrato: de verificarlo, hacerlo cumplir, etc) que ponen lo anterior, cuando menos en duda. Simplificando (tal vez en extremo) el razonamiento, la empresa ejerce lo que en la jerga se conoce como “oportunismo contractual”, esto es, la empresa de seguridad que resulta elegida se entera de que la familia Pérez se fue de vacaciones… y al poco tiempo, el señor Pérez sale por los medios lamentando su desgracia; lo que en buen romance significa que la firma está en condiciones de hacerse de una renta informativa equivalente a lo que haya dentro de la casa del señor Pérez (más o menos, es una abstracción).


A partir de aquí, y sin meterse mucho en teoría de contratos y de principal-agente, me surgen dos preguntas:

  • ¿de qué forma puede diseñarse un contrato que dé incentivos correctos a la empresa para esforzarse por vigilar y a hacer un manejo confidencial y responsable de la información? Una salvaguarda sería la hipótesis de “reputación”, entendida ésta como la capacidad de poder seguir celebrando contratos con otros agentes, pero sólo sería válida en tanto pueda probarse que la empresa en cuestión efectivamente se mandó la “macana”, luego que sea penalizada, etc. lo cual en principio parece difícil…
  • teniendo en cuenta lo anterior, ¿cuánto margen o lugar hay para que se desarrolle este “mercado” de la seguridad privada?

Referencias: Frigo, Edgardo: "Hacia un modelo latinoamericano de seguridad privada: Los nuevos desafíos en la región". Conferencia. Primer Congreso Latinoamericano de Seguridad Bogotá, 24 al 26 de septiembre de 2003.


jueves, 12 de febrero de 2009

¿Qué 5 medidas tomarías ya?

1- Pago de la deuda con los Holds out y por ende apertura de las negociaciones con el FMI.

2-
Pongo en el ministerio de Economía a alguien con maxima credibilidad y contactos internacionales, e.g: Guillermo Calvo, Sturzenegger (aunque se guarda para macri).
Esto o actúa como una regla implícita, reduce expectativas de inflación y de dafult y por ende costo del crédito internacional.

3-
Arancel uniforme a las impo de bienes de capital pero con una alícuota reducida, que no brinde demasiada protección efectiva a la industria nacional y por ende que limite la producción ineficiente.

4-
Fuertes Incentivos fiscales a inversiones con VAN social positivo (creación y ampliación de rutas. mejora en caminos que permitan agilizar el transporte de los exportables, instalación de petroleras, mejora del transporte público).
Esto se puede hacer con el sistema "expenssing" que permite deducir de los ingresos el monto total de la inversión, de modo que el impuesto al ingreso se vuelve un impuesto al consumo.

5-
Seguro de desempleo a lo “Ivan Werning”. Es decir que no tenga una duración limitada sino que provea un nivel de consumo menor al que estaba acostumbrada la persona y por ende incentive la búsqueda de empleo. Se financiaría con la recaudación que actualmente el gobierno guarda para afrontar sus compromisos financieros.

*1 y 2 deben servir para obtener rápidamente líneas de crédito favorables (tasa fija y largo plazo), que permitan el roll-over de los vencimientos de deuda-

*3 Mejora el tipo de cambio real del sector exportador aumentado el volumen de expos y a travez de la baja en el precio de los bienes ahora importables (antes no transables) produce un efecto ingreso que con el tipo de cambio nominal a 3,5 pesos no deberia irse a impos. Posiblemente la demanda de estos bienes sea bastante inelástica (baja el precio de un lavarropa pero igual no me compro dos) ya que son bienes durables por lo que el sobrante de ingreso irá a mayor ahorro.
Ademas la mayor competencia en este sector impedirá convalidar subas de salarios y por lo tanto pondrá un freno a la inflación, ya que se limita la capacidad del único sector capaz de subir salarios sin mejorar la productividad.

La reducción en la capacidad de fijar precios del sector no transable junto con la mayor inversión a la que da lugar el punto 4, reducirán la inflación alentando el ahorro.
El mayor ahorro incentivará inversiones no solo en el sector directamente favorecido sino a nivel pymes aumentado el nivel de empleo.

Y, finalmente, 5 serviría para que la transición hacia una economía mas abierta al comercio sea lo menos dolorosa posible para los individuos que pierden su empleo debido a la eliminación de aquellas empresas nacionales ineficientes que cuentan con un mercado cautivo y por lo tanto con nulo incentivo a reducir precios.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Bienvenido a la blogosfera Fede!!

Tengo el agrado de presentarles  un nuevo blog escrito por Federico B (un compañero de la facultad) que puede resultar de muchísima utilidad para todos los estudiantes de economía. Hay mucho material para descargar: libros, papers, notas de clase y hasta software.

Te doy las gracias en nombre mio y de muchos estudiantes a los que nos das una mano sin pedir nada a cambio.



martes, 10 de febrero de 2009

Eso no se hace

Desde acá bancamos a Elemaco. Copiar ideas no es nada malo, solamente haces una referencia y listo. Cualquiera puede meter la pata sin malas intenciones, pero ya copiarse un gráfico y no hacer ni media referencia no deja mucho lugar a dudas.

lunes, 9 de febrero de 2009

Recesión: ¿Políticas de oferta o de demanda?

Hoy en día el debate a nivel académico (R. Barro vs. P. Krugman) pasa por determinar si para salir de la recesión se debe seguir aumentando el gasto o reducir los impuestos. Trataremos de brindar una respuesta con un análisis que no pretende tener la última palabra ni mucho menos, pero que permite mostrar las implicancias desde un punto de vista keynesiano.

Notación
A= componente autónomo de la demanda agregada (inversión mas gasto público, en una economía cerrada).
c: propensión marginal a consumir.
t: alícuota impositiva promedio.

Tenemos entonces que el nivel de productos es:

Y=[1/1-c(1-t)] A (1)

Donde el cociente refleja el efecto multiplicador, es decir, cuanto aumenta el nivel del producto ante un aumento de la demanda inducido por mayor gasto público. Más precisamente:

dY= 1/[1-c(1-t)] dA (2)

Ahora, mi intención es ver cuánto aumenta el producto ante una rebaja en la alícuota impositiva promedio. Diferenciando la ecuación 1 respecto de t, ceteris paribus, obtenemos la siguiente expresión:

dY= -Ac.dt/[1-c(1-t)]*2 ; con *2 = al cuadrado (3)

Como esperábamos la ecuación 3 tiene signo negativo, indicando que una rebaja de impuestos eleva el nivel de producto, suponiendo nivel de gasto constante.

Ahora un simple ejemplo nos mostrará qué política, de oferta o de demanda, aumentará más el nivel de producto:

Datos: A=100; c=0,8; t=0.30: dA= 20; dt= -0,06

En el ejemplo comparo entonces, aumentar el gasto público un 20% contra rebajar los impuestos un 20%.

Situación 1: aumenta el gasto (política de demanda)

Reemplazando en la ecuación 2 tenemos que dy= $45,45

Situación 2: reducción de impuestos (política de oferta)

Reemplazando en la ecuación 3 tenemos que dy= $24,79


Conclusión: el análisis keynesiano estándar nos indicaría que inflar la demanda mediante una política fiscal expansiva sería una herramienta más efectiva para aumentar el producto que una política de oferta.
Una explicación intuitiva para este resultado tendría que ver con que un aumento del gasto se refleja automáticamente en un aumento de la demanda agregada mientras que una reducción de impuestos genera un aumento en el nivel de ingreso disponible, pero no mayor gasto necesariamente.
De todas formas, defendiendo la rebaja impositiva, R. Barro parece suponer que el ingreso adicional se gastará todo. Él describe al efecto global de ésta política separando entre un efecto ingreso, que se debe al mayor ingreso disponible y un efecto sustitución, que tiene que ver con el mayor incentivo a trabajar y producir, dado el encarecimiento relativo del ocio. Concluye que reducir los impuestos aumenta más la demanda que la política de aumentar el gasto, ya que al efecto multiplicador (que equivaldría al efecto ingreso, al suponer implícitamente que se materializa todo en mayor gasto del individuo) se le suma el efecto sustitución.
Lo único que voy a decir es que me parece una idea interesante. Ahora, con fundamentos, que cada uno saque sus conclusiones. Saludos!

sábado, 7 de febrero de 2009

Bienvenido Robinson!

Así es, Robinson se suma al blog. Es el único de los 3 que ya posee el titulo de Licenciado en Economía y es de la UNLP (por supuesto, jeje). 

Desde este post te damos la bienvenida y esperamos que la ley de la productividad marginal decreciente no se cumpla.

Eso si, espero que también te sumes al club de los insolentes. Si si, quiero que sepan que el único insolente (y que no sabe nada) no soy yo, parece que Brad DeLong se esta retobando.

viernes, 6 de febrero de 2009

Privatizaciones: conclusiones para Argentina

En Argentina, el proceso de privatizaciones formó parte de una estrategia dirigida a reformar un tipo de Estado que, por exceso de intervención en la economía, se creía había tenido gran responsabilidad en la crisis que lo precedía.
Intentar determinar el nivel de empleo y anclar el nivel de precios mediante el control de las empresas de servicios públicos, tuvo claramente efectos adversos para el crecimiento que pueden sintetizarse en la hiperinflación de 1989.
Una de las razones que explica esto es que la restricción presupuestaria del Gobierno no es ilimitada. La carga de subsidios que debe afrontar un Estado para imponer a una empresa privada objetivos incompatibles con la maximización de beneficios, debe financiarse con emisión o con nuevos impuestos, lo cuál provoca eventualmente inflación y recesión, respectivamente. Por otro lado, en el caso de que el gobierno decida re-estatizar la empresa, la teoría demuestra que el monto de subsidios es aun mayor, como se demostró en el post anterior.

La mayor parte de las empresas privatizadas a principios de los ‘90 eran deficitarias, lo cual implicaba una pérdida constante de recursos reales para el gobierno. Parte de estas pérdidas se debían al problema de principal-agente que hay en las empresas públicas, donde los que manejan el dinero no responden a los dueños del mismo. Esta ineficiencia, junto a la provocada por la desinversión y el nivel de empleo artificialmente alto, volvían entendibles los magros resultados obtenidos ya sea en calidad, cobertura, o mantenimiento de los servicios.

A nuestro entender, la experiencia pasada en materia de empresas públicas puede extrapolarse al presente, lo cuál debería plantear serias dudas sobre los deseos actuales de re-estatizar. Creemos, entonces, que las privatizaciones fueron útiles para que se implementaran las inversiones que permitieron aumentar la calidad y ampliar la cobertura en la mayoría de los servicios, para mejorar la solvencia del Estado a través de la virtual eliminación de los subsidios y para que además, se terminara con el comportamiento oportunista del gobierno, fortaleciendo las instituciones, y permitiendo así, que la Argentina ganara credibilidad internacional y se convirtiera en receptora neta de capitales.
Las privatizaciones no por eso son una panacea. Existe la posibilidad, como vimos en el segundo post, de que el manager privado no se “esfuerce” y los resultados en términos de eficiencia no sean los esperados, aunque aún así, los subsidios serán menores que para una empresa pública. Por eso, con un Estado como el argentino, que a fines de los ’80, estaba plagado de deudas y sin un sector privado al cual recurrir debido a la recesión imperante, creemos que es requisito tener en cuenta el punto de partida para luego poder obtener conclusiones objetivas. Es en ese contexto en el cuál, según nuestra opinión, las privatizaciones tuvieron un efecto global positivo para la economía.

A su vez, no sería objetivo soslayar el drástico aumento del desempleo que emergió de la mano del proceso. Si bien buena parte de las reducciones de personal fueron en general consensuadas con los gremios e instrumentadas a través de programas de despidos voluntarios e indemnizaciones, lo cierto es que la masa de personas sin empleo creció, y en nuestra opinión, el Estado debió haber jugado un rol más Paternalista, atenuando los efectos que la visión miope de los empleados que aceptaron los programas de retiro, podía tener sobre la pobreza en el mediano plazo.

jueves, 5 de febrero de 2009

Privatizaciones en teoria positiva (última)

Los subsidios en una empresa pública y en una privada

Debande y Friebel (2003), parten de un escenario caracterizado por la ocurrencia de un shock macro (e.g: hiperinflación de 1990 en Arg.), en el que el Estado deberá proveer financiamiento para que las firmas se recapitalicen.
Si los administradores de las firmas usan los fondos para este propósito, entonces los incentivos en las empresas privadas (de quedarse con las ganancias de mayor productividad), harán que a estos les convenga esforzarse, permitiendo lograr beneficios que a su vez los habilitarán para repagar las deudas con el Estado.
El mejor de los resultados para el Gobierno, surge cuando se logra un alto nivel de empleo y a su vez la firma repaga sus deudas. Esto sucede cuando la empresa privada se recapitaliza y su manager se “esfuerza”, permitiendo absorber eficientemente un mayor nivel de personal y lograr el máximo volumen de producción y beneficios. Por el contrario, si la firma se recapitalice pero su manager no se “esfuerza”, el proceso queda incompleto, y mantener un alto nivel de empleo es ineficiente.
En el caso de que los mayores incentivos no alcancen para que en una empresa privada el manager se “esfuerce” de forma tal de complementar la recapitalización, la firma exigirá un bail-out ante el riesgo de quiebra, lo cual implica otra deuda contra el Estado.
Entonces, los subsidios a la empresa privada sólo hacen falta cuando la firma que ya recibió el bail-out, no cuenta con un manager que se “esfuerce” para sacarla adelante. Pero aún en este caso, los subsidios son menores que los otorgados a una empresa de propiedad estatal. Esto se debe a que la empresa privada reduce ineficiencias al desprenderse del exceso de mano de obra que aparece con la falta de esfuerzo/incentivos del administrador, mientras que con un gobierno maximizador de votos, la empresa pública nunca ajustará su cantidad de personal.
Con esto terminaria e bosquejo de teoria que muestra las ventajas de privatizar. En la próxima entrada posteare mis conclusiones sobre el caso argentino. Saludos

miércoles, 4 de febrero de 2009

Privatizaciones en teoría positiva (parte I)

¿Por qué privatizar?
Shleifer et al. (1996), muestran que las privatizaciones son una estrategia eficaz para que un gobierno reformista (e.g., Margaret Tatcher, Carlos Menem, etc.) impida el uso ineficiente de los recursos públicos por parte de aquellos políticos que en el futuro intentarán conseguir votos mediante el mantenimiento de un alto nivel de empleo en las empresas públicas.
El modelo desarrollado por estos autores parte de suponer que independientemente de que el gobierno privatice o no, éste siempre tendrá una porción de las acciones de la firma y por lo tanto de su flujo de caja. A su vez, se supone que la empresa privada es siempre mas eficiente porque en ella no hay intereses contrapuestos como sí los hay en las empresas públicas donde el objetivo de maximizar el nivel de empleo colisiona con el de maximizar beneficios.
Ahora, la empresa privatizada tiene los derechos de propiedad para elegir el nivel de empleo que deseé, por lo tanto, el político maximizador de empleo (y de votos) deberá subsidiar a la firma por mantener el nivel de empleo alto, de forma de compensarla por la caída en sus beneficios que esta ineficiencia implica.
La vía que tiene el político de obtener los recursos necesarios es utilizando la parte de beneficios que le corresponde como accionista residual de la empresa privatizada ó, pidiéndole fondos al tesoro para otorgar subsidios. Sin embargo, los costos de estas dos fuentes de financiamiento son distintos.
Por un lado, si el gobierno utiliza los beneficios que le corresponden es menos probable que el Tesoro reclame una parte para sí porque éste no inspecciona a la firma y por lo tanto no sabe cuanto dinero está ganando ni consecuentemente cuanto le corresponde. De esa forma, el político puede usar parte de esos beneficios residuales a un costo político bajo. Por otro lado, los distintos ministerios compiten para obtener subsidios del Tesoro por lo que el costo político de pedir dinero es más alto.
Ahora estamos en condiciones de explicar la principal conclusión del modelo. Bajo propiedad estatal, el político elige un nivel de empleo alto a cambio de una caída en los beneficios de la firma pero esto tiene un costo relativamente bajo, ya que se refleja en menores ingresos del Tesoro, quien se supone no tiene idea de la potencialidad de la firma para obtener mayores beneficios.
La clave de privatizar está en que eleva el costo político de financiar un comportamiento ineficiente. Ahora, el costo político sube porque, además, se deben obtener fondos del Tesoro (que a su vez debe subir impuestos o reducir el gasto para conseguirlos), para compensar a los accionistas privados por aceptar un alto nivel de empleo en su firma.
Este costo se incrementa cada vez mas cuanto mayor es la participación de los accionistas privados. La razón de esto es que el alto nivel de empleo reduce en mayor cuantía el beneficio de los accionistas (encareciendo la compensación) y en que como ahora el Estado posee menos participación en la distribución de dividendos, tiene menos margen para utilizar los beneficios residuales debiendo servirse en mayor medida de los subsidios, políticamente mas costosos, del Tesoro.
La conclusión del modelo, por lo tanto, es que las privatizaciones serán mas eficaces en evitar gastos ineficientes de los políticos cuanto mayor sea el porcentaje del paquete accionario transferido y cuanto mas costoso sea obtener subsidios del Tesoro.
Los autores agregan entonces, una política monetaria restrictiva como mecanismo para dificultar aún más el funcionamiento ineficiente de las empresas de servicios públicos.

lunes, 2 de febrero de 2009

¿Dónde esta el dinero? (parte 3)

Con todo lo aprendido hasta aquí vamos a hacer un ejercicio. Miren el siguiente grafico sobre la evolución de la base monetaria y M1 en los EE.UU.

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La base monetaria experimenta un fuerte crecimiento a partir de Septiembre de este año y prácticamente se duplica. Sin embargo, el M1 reacciona muy poco y se ve igualado por la base. Pero si los bancos crean dinero, ¿qué paso con toda esa emisión? ¿Dónde esta el dinero?

En los post anteriores les contaba que es necesario saber que pasa con el multiplicador monetario y la base monetaria para conocer el monto total de dinero en la economía. Calculando el multiplicador en forma tautológica se obtiene el siguiente gráfico.

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Como bien lo noto Mankiw los valores del multiplicador para el M1 caen por debajo de 1 y, para ese agregado, pareciera que los bancos ya no crean e incluso destruyen dinero. Por suerte la situación no es tan preocupante al observar el multiplicador de M2 porque no cae por debajo de 1 y permite al M2 crecer, pero aún así su merma sorprende.

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Esto indicaría que los bancos o entidades financieras están reservando mucho efectivo (aumentado las reservas excedentarias) y es lo que efectivamente están haciendo.

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Ahí tienen la respuesta a la pregunta del post. Gran parte de la emisión monetaria fue a para a las reservas de los bancos que crecieron en forma sorprendente dando lugar a grandes reservas excedentarias. Este fenómeno reduce el crecimiento del dinero ante la emisión por parte del gobierno, necesitando de un mayor nivel de emisión para lograr los resultados pretendidos.

Saludos y hasta una eventual cuarta parte si es que consigo los datos que necesito.

Fuentes: FED y FED de St Louis.

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